"La inversión con enfoque de género: Una oportunidad económica y social para cerrar la brecha de género"
La falta de presentación de las mujeres en el mercado laboral y en puestos directivos es un problema que va más allá de la simple desigualdad. En la actualidad, las mujeres representan un activo económico infrautilizado. Los inversores han comenzado a reconocer esta situación y ven el enfoque de género una oportunidad de negocio rentable, además de una responsabilidad social. Como resultado, el sector de las finanzas sostenibles está experimentando un notable crecimiento.
La inversión en mujeres resulta beneficiosa para las empresas, y según Mckinsey, cerrar la brecha de género podría aportar 28 billones de dólares a la economía mundial para 2025, equivalente a la riqueza combinada de Estados Unidos y China. Esta situación ha generado una importante oportunidad de inversión en productos y vehículos financieros que se centren en la perspectiva de género, tanto en los mercados privados como en los públicos y corporativos.
Invertir con un enfoque de género implica avanzar hacia la igualdad entre hombres y mujeres utilizando productos financieros como herramientas. Además, contribuye al logro del objetivo 5 de desarrollo sostenible de las Naciones Unidas, que busca eliminar todas las formas de discriminación contra las mujeres y las niñas, siendo uno de los desafíos globales actuales. Aunque no existe una definición precisa, invertir con enfoque de género implica considerar tres aspectos clave en las decisiones de inversión, generando así beneficios financieros. Estos aspectos incluyen invertir en empresas lideradas por mujeres, empresas que promueven la equidad de género en sus políticas y aquellas que desarrollan productos o servicios que benefician específicamente a las mujeres.La estrategia de inversión con enfoque de Género abarca diferentes tipos de activos, incluyendo los mercados privados, donde se destinan inversiones a través de microfinancieras, bancos comerciales y capital privado. Además, los mercados públicos también desempeñan un papel importante, con activos bajo gestión en renta variable y bonos de género.
Aunque países como Estados Unidos, Europa, Canadá, Australia y algunos países de Asia han adoptado ampliamente la perspectiva de género en sus inversiones, América Latina y el Caribe están en las primeras etapas de este movimiento financiero. Sin embargo, se observa un mayor emprendimiento femenino en la región, en parte debido a la tradición de microcréditos que brindan acceso a servicios financieros a sectores excluidos.
Fuente:
https://elpais.com/elpais/2019/05/22/planeta_futuro/1558520059_762568.html

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